Mi Corto Viaje A España
Tras dos aviones y muchas horas de vuelo, por fin llegé a Madrid. Los policías me trataron de lo más bien mientras me llevaban reclusa a esa fría oficina (claro, pero no tan fría como afuera) llena de personas con los documentos incompletos. No estaba asustada. Los españoles me trataron muy bien, y hasta llamaron a mi tío. Los demás reclusos tenían cara de amargados, y con razón. Había gente que dejó su país y familia solo para ir a trabajar a España. Otros en cambio, como yo, solo hiban a pasear.
Los policías y guardias nos pasamos relajando y nos caímos bien. Decían que yo era un encanto y que era bien educada, entre otras cosas. Algunos eran bien guapos. Pero como le dije a unos, no se parecen a los de aquí porque usan corbata y abrigo y no les vi macanas ni nada... Por otro lado, las patrullas son bien incómodas. Jeje, nunca pensé que estaría en una patrulla europea sin haber cometido ningún crimen. Simplemente porque se me quedó la visa europea... Ooops.
Mi familia estaba bien preocupada, incluso, creo que más que yo. Me prometieron que arreglarían todo y que volvería para Navidad. ...whatever. En ese momento no estaba segura si querría volver. La idea de estar ahí hasta mañana no me agradaba para nada. ¿Cómo ellos esperarían que yo me bañara en ese lugar cuando nisiquiera tenía mi maleta? Las venezolanas si se bañaban porque de acuerdo a ellas, tenían "pantaletas deshechables de papel". Me pregunto donde las habrán comprado.
En el salón al que me llevaron concí a un muchacho argentino de 28 años que me pareció muy interesante. Era músico y viajaba por el mundo para tocar su música. Me enseñó sobre su país, jeje y hasta del Ché Guevara. Me dijo que escribía sobre las personas que conocía en todos los países y que escribiría algo de mí. ♥ Me encantó su acento y su forma de hablar. De acuerdo a él, su ex-esposa era "tonta" porque se casó con él, jeje. El muchacho era encantador. Me ganó dos veces ajedrés y la pasamos de lo más bien. Se llamaba Juan Pablo. Lo recuerdo porque lo llamaban por teléfono muchas veces. Hacía tiempo que no estaba en su casa ya que de acuerdo a lo que quedamos, era nómada. Él me ayudó a ver todo de forma positiva, ya que él no se mostraba preocupado.
Mayormente nos concíamos por países y no por nombres. En el salón había gente de casi toda América Central y de muchos países más. Jeje, estaban estas venezolanas cómicas que tenían caras de riquitillas y no dejaban de pelear porque el capitán del avión no las quiso llevar. Habían tambien par de brasileros o brasileños o lo que sea, y casi todos parecían entenderlos, menos yo. Una muchacha que jugaba en un equipo de fútbol hablaba mucho con otro nicaraguense y a pesar de que él hablaba español, ambos tenían conversaciones que parecían entender a la perfección.
A un chileno le pareció interesante mi color de piel y me contó que en su país casi no habían personas trigueñas. Por la forma en que reaccionaba una colombiana que era abogada cuando veía a los africanos que teníamos en el salón creo que en su país tampoco hay negros. Lo único que me molestaba de los africanos era que cojían el teléfono sin saber mucho de español y cuando alguien llamaba no sabían ni qué decirle. Me cayó súper bien un nicaraguense que había que era bien simpático con todo el mundo.
Mis roomates eran brasileños, dos muchachos y una muchacha. Recuerdo que me levantaron cuando hiban a dar la comida y casi me dan un ataque al corazón. Por cierto, la comida era bien interesante. Nunca había visto jamon con cosa frita por fuera y cosa blanca por dentro. Me dijeron que era algo típico. La comida de avión no es tan mala, creanme, estuve comiendo eso por alrededor cuatro días y no me he muerto.
Como no podía dormir, me pasé toda la noche hablando con unos que estaban despiertos: uno de Honduras, uno de Chile, uno de Colombia, una de Ecuador y otro de no me acuerdo donde. Hablamos de muchas cosas. Nunca pensé que conocería tanta gente tan distinta en ese lugar. Me gustaría visitar todos y cada uno de los países de ellos. Me parecieron bien interesantes y adorables. En fin, todo el mundo me cayó bien. Me alegro mucho de haberlos conocido a todos. Aprendí mucho de cada uno de ellos. No sabía que esas culturas eran tan interesantes.
Pués si... En el avión conocí a una muchacha española que más bien me pareció francesa. Nos pasamos todo el vuelo hablando, tomandonos fotos y hasta nos maquillamos; fue divertido. ☺ Intercambiamos teléfonos y direcciones y me invitó a su casa cuando volviera en Navidad. Se podría decir que fue casualidad, pero en esta vida nada es casualidad. El otro avión que tomabamos en Miami estaba uno al lado del otro e hicimos todo junto. Me contó que los europeos nos llaman a los latinos "panchitos". Me pregunto si eso se supone que sea un insulto. Ella viajaba mucho con su corta edad (16) y vi fotos de su novio. También me contó sobre lo que pensaban ellos (generalizando un poco a los españoles) de los moros y los gitanos y me dijo que los de su área, no decían el verbo pasado, ejemplo: dicen has hecho, en vez de hiciste y me dijo que los andaluces hablan bello.
Estábamos relajando con los azafatos porque eran bien extraños. Uno gringo estaba bailando "el pollo" mientras le preguntaba a una señora si quería pollo o beef. había otra que parecía lesbiana y venía de San Juan y otra que estaba en un "viaje". Sin embargo, el capitán del avión estaba buenísimo.
Me gustó mucho y aprendí mucho también. Tal vez no pude ir a muchos lugares turísticos ni nada pero tengo la esperanza de ir pronto, de nuevo. Me encantaría (aunque lo dudo) volver a ver a todos esos que conocí en el salón ese. Me trae cierta nostalgia pensar los momentos que pasamos (pocos pero en esa condición uno comparte mucho) y ya no me ciento frustrada (pero que mami no se entere, ella me prometió pagarme todo de nuevo) sino que pos sé que todo pasa por un propósito. Ahora me siento más cercana a todos esos países hispanohablantes y quisiera, cuando termine la universidad (siendo joven claro) hacer como Juan Pablo y muchos de esos que conocí e ir por todo el mundo conociendo gente y aprendiendo de sus culturas.
Estados Unidos no es el centro del mundo.
Dios Bendiga América Latina.

Gaby dijo
Tu sabes muy bien que nadie te mando para España en estos momentos. Si los españoles te viraron, pues fue por algo. No llores más por eso, ya que nos ahogaremos de tanto llanto.
7 Diciembre 2005 | 04:33 PM